Se informó recientemente que los jugadores de Francia, Dayot Upamecano y Adrien Rabiot, presentaron cuadros de contagios. Se trata de un virus conocido como el MERS-CoV, alias, el Virus del Camello. A pesar de surgir hace 10 años en Arabia Saudita, actualmente no existe ninguna vacuna efectiva para combatirlo. Investigadores suponen que fue transmitido de los murciélagos a los camellos del desierto de la península arábiga.
El jugador Kingsley Coman también fue contagiado con el mismo virus y el 28 de marzo un paciente fue registrado en la capital de Qatar para recibir la atención médica para tratar casos confirmados o sospechosos de la enfermedad. A pesar de que se diferencia del Covid-19, es una enfermedad respiratoria que es más letal que el último.
El Ministerio de Salud Pública recomendó algunas medidas preventivas, incluyendo lavarse las manos seguido con agua y jabón, usar desinfectantes y obviamente evitar contacto cercano con los camellos. Además, apuntaron especialmente a aquellos/as con enfermedades crónicas y resaltaron que quienes vayan al mundial no hagan paseos en camello.
Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud informó que, a fines de febrero de 2022, se dieron un total de 2.585 casos de síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) mundialmente.
Y, en un dato más específico, 890 muertes resultaron de todos los casos, dando una ratio de letalidad exacto del 34,4%, con la mayoría de los casos en Arabia Saudita.