La Aduana desarticuló un contrabando de dispositivos electrónicos, que provienen de una importación de Miami que declaró traer muebles de jardín, por un monto superior a los $ 100 millones. El operativo encontró mucha mercancía no declarada en cuatro contenedores.
Específicamente, la carga se dirigía a dos domicilios de Rosario y uno de Merlo, y dado que agentes especializados de la Dirección General de Aduanas y AFIP investigaron la empresa que importo los productos, el ingreso de los contenedores pasó de canal verde a rojo.
Específicamente, los agentes del organismo contabilizaron que el contrabando involucró 24 tipos de mercadería diferentes, con uno en particular, un equipo de audio de alta gama, con un valor de más de US$ 170.000. Y a pesar de que otros electrónicos no superaron ese pecio, el segundo más caro superó los US$ 120.000, y el total de la mercadería de contrabando fue secuestrada por la Aduana.