La “Scaloneta” ya está en Argentina, está recorriendo las principales autopistas y avenidas del AMBA y para festejar junto a los campeones del mundo, una multitud difícil de contar copó todas las esquinas de la zona para hacer saber y demostrar cuán enamorados están de la pasión futbolera y qué son o fueron capaces de hacer para demostrar su amor y su agradecimiento.
La réplica de la copa está en Plaza de Mayo
Frente al Cabildo, el monumento que está revestido con una bandera que reza “Gracias, campeones”, descansa la réplica de la copa que el plantel trajo este lunes de Qatar. El dueño del objeto permite que todo aquel que quiera sacarse una fotografía con la Copa pueda hacerlo y a cambio solo pide un gesto “a voluntad”.
"El 7 de enero de este año leo el diario y veo que la final del Mundo es el 18 de diciembre. Dije: 'Argentina campeón del Mundo'. Ya lo hice cuando fue la final Boca-River, que pensé que los hinchas iban a querer la foto con la Copa. Y aquel verano la mandamos a hacer y nos fue muy bien. Esta Copa es de metal y enchapado de bronce, pesa 5,5 kilos y mide 38 centímetros. La original pesa un kilo más. Pero el tamaño es como la original. Se consigue a 300 dólares en la Argentina", expresó Gonzalo Abatallán, 30 años, de Florencio Varela.
El “Anda payá” sobre ruedas
Un auto Nissan Blanco pintado de celeste llama la atención por lo que se puede leer en sus vidrios: “Messi, 10, andá payá bobo". El vehículo está estacionado en el cruce de Diagonal Norte y 9 de Julio.
“No era una apuesta, simplemente amo Argentina, los amo a los jugadores y tengo la posibilidad y la locura de hacerlo, este es un simple homenaje para ellos. No me importan los resultados, dieron todo. De hecho, el auto lo pinté hace una semana", reveló Walter, de La Plata, dueño del coche en cuestión. Además, agregó: "Lo paseo orgulloso por todas partes, me vine desde La Plata para compartir esta emoción popular. Es una caricia al alma lo que nos está pasando, es una locura hermosa, acá no hay brecha entre nosotros. El corazón me palpita a mil. Es una nube extrema de emoción”.
Una promesa cumplida
Un nene de 9 años prometió raparse si la selección argentina salía campeón. Dicho y hecho. En uno de los puentes que cruza la General Paz a la altura del Parque Sarmiento, en el barrio porteño de Saavedra, Máximo Neibert, el pequeño aficionado, relató cómo surgió la promesa: “Estábamos ya en los penales y dije: 'si ataja el Dibu me pelo´. Me salió muy de adentro", además, exclamó: "Si lo veo a Messi voy a ser el más feliz del mundo. Me agarra un infarto. Me muero muerto”.
Un rezo a Maradona
“Hoy no la podemos pechear, hay que dar todo, alentar hasta que lleguen los muchachos. ¡Vamos, Argentina, carajo!", fue la arenga que un “DT” pronunció frente a 30 chicos y chicas en la calle Chile al 1200.