El conflicto bélico de ambos países parece acercarse nuevamente a una fase critica. Durante el día martes, el líder ruso junto a su aliado de Bielorrusia, reconoció que la situación era bastante difícil sobre todo en las regiones anexionadas Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. En el día de hoy, durante un encuentro con el ministro de defensa ruso, Vladimir Putin aseguró que no escatimara recursos con tal de ganar la guerra, todo aquello que el Ejercito necesite le será brindado sin limite de presupuesto. Por otro lado, confirmó que la Marina contará desde el próximo mes de enero con un nuevo misil hipersónico. Además, insta a mejorar la capacidad de la tríada nuclear Rusia: la aviación estratégica, los misiles intercontinentales, y los submarinos subatómicos. Por el lado ucraniano, tenemos la visita del presidente Volodímir Zelenski, a Washington. Se trata la primera salida del líder desde el inicio de la ofensiva militar. “De camino a EE UU para fortalecer la resiliencia y las capacidades de defensa de Ucrania” confirmó el propio Zelenski en sus redes sociales. El encuentro fue comentado por Moscú, a través del portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien considera que el envío de nuevas armas que se anunciará en las próximas horas “agrava” la situación y no es buen augurio para Ucrania. El encuentro entre el mandatario estadounidense y el ucraniano, para confirmar el envío de sistemas avanzados de misiles de tierra-aire Patriot, como parte del último paquete de medidas de la administración de Joe Biden para el apoyo militar a Ucrania. EEUU también se comprometerá a entrenar a militares ucranianos en un tercer país. El Congreso estudia la probación de este nuevo paquete, valorado en unos 45.000 millones, que sería la mayor inyección de dinero de Estados Unidos hacia el país europeo.