La salud de astro brasilero se encuentra en estado crítico. Desde el hospital Albert Einstein de San Pablo, donde se encuentra internado, informó que presenta una “progresión” del cáncer de colon que enfrenta y que está recibiendo cuidados para “disfunciones renal y cardíaca”. Por las condiciones medicas que presenta, tanto familiares como el propio Pelé atraviesan por la dolorosa etapa de despedida.
En el hospital, ya se encuentra su mujer, Marcia Aoki, y dos de sus hijos, mientras los otros que viven fuera del país ya están regresando para pasar los últimos momentos al lado de su padre. Pelé apenas puede hablar. Su salud está profundamente deteriorada: empezó con una falla en los pulmones y el único riñón que le queda. Según informaron desde su seno íntimo, su corazón aún responde aunque se prevé que pueda sufrir algunas complicaciones en el corto plazo. Los médicos del hospital combaten ahora para prevenir los efectos de una involución aún mayor de su cuadro.
Por lo pronto, los familiares y las autoridades gubernamentales brasileñas ya están al tanto de la delicada salud del ex futbolista. Y empiezan a organizar su funeral: el plan sería realizar un velatorio íntimo para la familia y al cabo de unos días abrir la cancha del Santos, donde Pelé debutó en 1956 a los 16 años, para conmemorar una despedida popular. Se presume que los restos del astro descansen en un cementerio privado.
El 29 de noviembre de 2022 fue internado en el hospital paulista a razón de una “hinchazón general”, en el marco de su tratamiento contra el cáncer. Cuando lo ingresaron, le diagnosticaron el padecimiento de anasarca (hinchazón general), un síndrome edematémico (edema general) y también le identificaron una “insuficiencia cardíaca descompensada”.
Los profesionales y sus médicos informaron que la internación se debía a una reevaluación de su tratamiento de quimioterapia contra el cáncer de colon detectado el año pasado y para tratar una infección respiratoria derivada de un contagio reciente de covid.
El último parte médico indica que Pelé “presenta una progresión de la enfermedad oncológica y requiere mayores cuidados relacionados a las disfunciones renal y cardíaca”, poco después de que la familia del informara que pasaría Navidad en el centro médico.