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Condenan a prisión perpetua al hombre acusado de matar a su esposa de un disparo mientras dormía

Martes, 27 de diciembre de 2022 a las 21:26

Un hombre de 49 años fue condenado este martes a prisión perpetua luego de ser encontrado culpable del femicidio de su pareja, quien falleció de un disparo en la cabeza mientras dormía.

El responsable fue identificado como Juan Antonio Bracamonte y deberá cumplir la pena establecida en valor de “delito de homicidio triplemente calificado por el vínculo, por alevosía y femicidio ”.

“Molina era pareja y concubina del imputado al momento del hecho, el cuál fue perpetrado con el propósito de darle muerte, provocándole una herida que le causó el fallecimiento, aprovechándose de la confianza existente entre ambos y del estado de indefensión en que se hallaba la víctima”, comunicó este martes el Ministerio Público de la Acusación (MPA).

Según lo revelado durante el juicio, la madrugada del 24 de enero Bracamonte disparó en la cabeza de Molina con una pistola calibre 38 milímetros, mientras la mujer dormía.

El tribunal entendió que quedó probada la responsabilidad penal del acusado en el asesinato, y le dictó una pena de prisión perpetua

Los jueces también condenaron al acusado por tenencia ilegítima de arma de fuego, que empleó en el crimen de su esposa, agregaron los informantes.

Por otra parte, los fiscales del caso, Georgina Pairola y Matías Edery, resolvieron que Bracamonte asesinó a su pareja, Marisa Alejandra Molina, en un marco de violencia de género expresada tanto en términos físicos, como económicos y simbólicos.

El hecho ocurrió alrededor de las 3.30 de la madrugada del 24 de enero de 2020 en la vivienda que ambos compartían en calle Paraguay al 500 bis de la localidad de Villa Gobernador Gálvez, lindera con Rosario hacia el sur.

Declaraciones durante el juicio

Según ha trascendido, el hombre declarado culpable tenía una relación de celos “excesivos e infundados” hacia la mujer asesinada. De hecho, testigos aseguraron que Bracamonte no tenía relación con la familia de su pareja a tal punto de haber ido a escondidas al casamiento de su hermana.

También fueron conocidos hechos vinculados a la violencia económica, como la indisponibilidad de la mujer de contar con dinero para cargar la tarjeta de colectivo para moverse con autonomía.

Otras declaraciones que se fueron dando en el marco de los juicios, indican que la mujer se refería a su esposo como “carcelero”, demostrativo de una relación desigual de poder en la que el hombre ejercía el control sobre las acciones de la víctima. La pareja tenía hijos en común y estuvo junta por más de 20 años.