La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) descubrió casos de explotación laboral y trata de personas en campos de las provincias de Buenos Aires y Córdoba dedicados a la cosecha de papas, casos de explotación laboral y trata de personas.
El descubrimiento se dio como consecuencia de la serie de operativos que la AFIP realizó con la participación de la Dirección General de Recursos de la Seguridad Social (Dgrss) y según lo comunicado por la misma institución, las víctimas de estos campos vivían en condiciones inhumanas, sin baño ni agua potable. A raíz de esta situación, fueron presentadas denuncias penales frente a la Justicia federal, ante la Fiscalía Federal N°2 en el caso de Córdoba y en el juzgado de Dolores, en el caso de Buenos Aires.
Córdoba
La AFIP recibió una llamada telefónica de un empleado de la cosecha en la localidad de Las Oscuras, Córdoba, que daba aviso de la situación a la que eran sometidos los trabajadores. Al llegar al lugar del hecho, cuatro tucumanos fueron encontrados en condiciones paupérrimas.
Según se detalló, las víctimas dormían en colchones dentro de galpones, no contaban con agua, ni baño, ni lugar de aseo. Tenían acceso a agua potable gracias a una bomba y en el momento en que fueron encontrados, llevaban dos días sin alimentarse.
Por otra parte, La Administración Federal de Ingresos Públicos logró conocer que no existía ningún tipo de remuneración por parte del empleador a los trabajadores y al contrario, eran ellos los que debían alrededor de $25.000 a sus patrones por comida y además, testificaron que debían hacerse cargo de 50% del costo de traslado a su lugar de origen.
Las personas encontradas en dicha locación fueron trasladadas a la ciudad de Córdoba, una vez allí fueron entrevistadas pero además, contaron con asistencia económica, psicológica y jurídica para conseguir los medios necesarios para volver a Tucumán.
Buenos Aires
En General Belgrano y de Pila fueron encontrados cuatro trabajadores rurales que vivían hacinados en viviendas con condiciones inhumanas. Las víctimas eran oriundos de Santiago del Estero y habían llegado a la provincia hace 40 días pero todavía no habían recibido el reembolso de sus pasajes.
El empleador les había prometido $8.000 por cada jornada diaria, que comenzaba a las cuatro de la mañana y consistía en tareas de riego de los cultivos. Dicha suma, tampoco había sido cobrada, pero sí se les descontaban los víveres, las garrafas que utilizaban para cocinar por medio de "comprobantes" que les entregaba el empleador.
La línea directa de denuncias por trabajo ilegal (0800-999-DENU (3368) (Opción 3) es gratuita y anónima, y funciona los 365 días del año las 24 horas del día.