El pedido de juicio político al titular de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, acrecentó las internas en el oficialismo, tras las marchas y contramarchas de los gobernadores provinciales para apoyar la iniciativa de Alberto Fernández.
Una nueva polémica generó el suspenso del aval de Chubut, ya que el gobernador Mariano Arcioni se encuentra de licencia hasta el 8 de enero y el vicegobernador, Ricardo Sastre, no participó en la reunión convocada por el Presidente para reclutar las firmas.
Por más de que Arcioni figure en el documento que detalla los nombres de los gobernadores que adhieren a la solicitud del juicio político contra la Corte Suprema , su apoyo carecería de validez por estar de licencia y haber delegado el mando en el vicegobernador, quien hasta el momento no firmó el pedido de juicio político contra los magistrados de la Corte.
La situación imprecisa de Chubut se sumó a la negativa reciente de la gobernación de Entre Ríos, dónde se encargaron de aclarar que "Gustavo Bordet no firmó el comunicado ni va a acompañar la petición contra los miembros de la Corte", a pesar de que su nombre había sido incluido en el documento oficial emitido por el Gobierno nacional.
En esta situación, el jefe de Estado perdería el aval de otra provincia, hasta tanto se resuelva la polémica frente a la postura definitiva de Chubut.
Como consecuencia, se reducirían a 10 las firmas de los gobernadores que apoyan a Alberto Fernández en el juicio político contra el máximo tribunal. Se trata de Axel Kicillof (Buenos Aires), Raúl Jalil (Catamarca), Jorge Capitanich (Chaco), Mariano Arcioni (Chubut), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).