Autoridades de múltiples países repudiaron a los ataques de seguidores de Bolsonaro hacia el gobierno en Brasil, y dieron su apoyo al presidente actual, Luiz Inácio Lula da Silva.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó: “Condenamos de la manera más firmes las acciones de los instigadores de disturbios y apoyamos plenamente al presidente brasilero Lula da Silva”.
Por su parte, la jefa del gobierno italiano, Giorgia Meloni, explicó que las imágenes de la irrupción en las sedes de las instituciones “son incompatibles con cualquier forma de desacuerdo democrático”, por lo que pidió “la vuelta a la normalidad”.
Por otro lado, el jefe de gobierno alemán, Olaf Scholtz, calificó el ataque como “intolerable”, mientras que el portavoz de la cancillería, Wang Wenbin, afirmó que “se opone firmemente al ataque violento” contra las sedes de poder, por lo que apoya a “las medidas tomadas por el Gobierno brasileño para calmar la situación, restaurar el orden social y preservas la estabilidad nacional”.
Para finalizar, el secretario general de la Organización de los Estados Americana (OEA), Luis Almagro, explicó que “el ataque constituye una acción repudiable y un atentado directo a la democracia. Estas acciones son inexcusables y de naturaleza fascista”.