El capo mafioso que fue capturado en Italia es considerado el cerebro de los atentados que provocaron la muerte de los dos magistrados antimafia en 1992 Paolo Borsellino y Giovanni Falcone.
La detención de Matteo Messina Denaro fue llevada a cabo este lunes. Es considerado el último “jefe de jefes” de Cosa Nostra, la organización mafiosa más importante de Sicilia, era uno de los hombres más buscados de Italia desde hace 30 años.
El hombre de 60 años fue detenido en la clínica privada “la Maddalena” de Palermo, la capital siciliana, se encontraba a la esperaa de un tratamiento médico sabiendo que era protegido por una red que le había permitido estar oculto al mundo durante 30 años en su Sicilia natal.
El prófugo es conocido por apodos como “U siccu” (el delgado, en dialecto siciliano) o “Diabolik” porque le gustaba el conocido ladrón del famoso cómic, nació en la localidad siciliana de Castelvetrano y su padre, “Don Ciccio”, era ya el jefe de la mafia de Trapani.
De a poco fue ascendiendo puestos en Cosa Nostra a raíz de esto los investigadores consideraron que se convirtió en el “jefe de jefes” de la mafia siciliana ya desde su escondite tras el arresto de Toto Riina, justo hace 30 años, y de Bernardo Provenzano, que estuvo fugitivo de la Justicia 38 años.
Messina Denaro llevaba prófugo desde el verano de 1993, lo último que se supo de él quedó plasamado en una carta escrita a su entonces novia, Ángela, tras las masacres mafiosas de Roma, Milán y Florencia, le anunciaba el comienzo de su vida como huido de la Justicia. “Oirás de mí y me pintarán como un demonio, pero todo son falsedades”, afirmaba.
La última sentencia afrima que fue el cerebro de los atentados que provocaron la muerte de los dos magistrados antimafia en 1992 Paolo Borsellino y Giovanni Falcone, la esposa de éste, Francesca Morvillo, y ocho agentes de la escolta.