La empresa Tenaris despidió a ocho empleados que se encuentran acusados de hacer prácticas sexuales como rito de iniciación con los ingresantes. A causa de esto, los trabajadores bloquearon el acceso de los camiones para recuperar sus puestos laborales.
Tras una protesta en los portones de la sede de la petrolera Tenaris, en Senillosa, Neuquén, por parte de ocho empleados que exigían la recuperación de sus puestos de trabajo, comenzó una investigación de la Justicia neuquina por la reiteración de abusos sexuales en una especie de rito de iniciación hacia los ingresantes a la compañía.
El puntapie inicial fue una denuncia de abuso sexual de un trabajador, allí se inició una investigación interna en la firma que refuerza la hipótesis de que se trataba de una práctica habitual.
Alejandro Celi, uno de los empleados despedidos, afirmó que el día martes no les permitieron ingresar a su lugar de trabajo luego de una notificación verbal del área de Recursos Humanos donde les notificaban que habían sido despedidos sin causa, por lo que iniciaron el bloqueo para exigir la recuperación de su trabajo.
Celi consideró que esa notificación verbal no tenía validez, por lo que procedieron a hacer la protesta. El despido no estaba justificado, sino que se dio porque "un muchacho nuevo se sintió maltratado, lo elevó al supervisor y se inició una investigación interna. Como no llegaron a nada, despidieron a todo el turno que estaba ese día".
Desde la Justicia neuquina se informó que ya se realizó el desalojo de los manifestantes y que los despidos se dan en el marco de una investigación que realiza el Ministerio Público Fiscal por una denuncia de abuso sexual en lo que parece ser una ceremonia de iniciación para los empleados que recién entraban a Tenaris.