En estos días salió a la luz el caso de un tatuador que fue arrestado por abusar y acosar a menores a través de las redes sociales. El hecho generó gran preocupación en la sociedad jujeña.
Este es uno de los tantos episodios que da evidencia de los alarmantes datos conocidos a fines del año pasado, donde principalmente se supo que Jujuy es la provincia desde donde más se demanda material de menores desnudos, entre otros indicadores que generan alerta.
El titular de la ONG “Grooming Argentina”, Hernán Navarro, afirmó que las herramientas legislativas contra este delito quedaron atrasadas más de 10 años luego de la pandemia, y además sostuvo que la Ley de Grooming es deficiente, no logra tutelar el bien jurídico protegido, resguardar la integridad sexual de niños y adolescentes.
Lo que en 2013 fue uun avance hoy no tiene nada que ver con el accionar de los delincuentes en Internet: “se prevé evitar el encuentro personal que vulnere la integridad sexual; lo que el delincuente sexual pretende hoy nada tiene que ver con el encuentro, lo que necesita es el contenido, el material”, resaltó el especialista.
Además, afirmó que si no se realiza algo al respecto para detener este delito, en 2030 equiparará a los delitos de narcotráfico. Y aseguró que además de que las normas quedaron obsoletas, parlamentariamente el acoso de menores no es prioridad.