Néstor Félix Hirtz, es un productor pampeano oriundo de Quehué, que al momento del hecho vivía en Tapalqué. En el día de ayer fue sentenciado a 13 años de prisión, luego de que un jurado popular lo declarara culpable por el homicidio de Tomás Echegaray, a quien asesinó de un balazo mientras pretendía hacerle una broma con un rociador de alcohol y un revólver. La jueza Alejandra Raverta lo condenó por "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego con dolo eventual".
La semana pasada diez de los doce jurados lo consideraron "culpable" del delito imputado por los fiscales Marcelo Fernández y Laura Margaretic, lo que desestimó el pedido de los defensores Ricardo Boucherie y Juan Carlos Scirica, para encuadrar el episodio como "homicidio culposo", porque no tuvo intención de matar. "Nunca tuvo intención de matar a ese chico, a quien amaba. Quedó loco, llora todos los días y necesita asistencia psicológica", aseguró Boucherie.
Hirtz continuará detenido en una cárcel de Azul. Su abogado remarcó que "nunca tuvo ninguna entrada a una comisaría, ni peleó con un vecino ni tiene multa de tránsito" y anunció que apelará el fallo e intentará cambiar la calificación legal.
De que forma ocurrió el crimen:
El incidente ocurrió a las 2.30 del domingo 5 de julio de 2020, en la casa de Hirtz. La víctima jugaba al fútbol en el Club Atlético Tapalqué, ese año comenzaría a jugar para Boca Juniors de Azul, donde no llegó a debutar, y era hermano del presidente del bloque de concejales de Juntos por el Cambio, Juan Echegaray.
El futbolista era amigo de Estanislao Hirtz, hijo del productor pampeano, por lo que llegó hasta la vivienda en su camioneta Toyota Hilux junto a otro joven. Según la reconstrucción, Hirtz quiso hacerle una broma vinculada a las medidas de higiene durante la pandemia y salió a recibirlo con un rociador de alcohol en una mano y un revólver marca Smith & Wesson calibre .44 Magnum en la otra. "Se equivocó y en vez de gatillar el alcohol, gatilló el arma", detalló una fuente de la investigación.
El propio hijo de Hirtz cargó a su amigo herido en la camioneta y lo llevó hasta el hospital de Tapalqué, donde decidieron trasladarlo al hospital Pintos de Azul, pero falleció en la ambulancia. El autor del disparo fue interrogado por la policía en el nosocomio, donde declaró: "me mandé una cagada. Le quise hacer una joda y se me escapó un tiro".