Luego de su aprobación en el Congreso de España el último 16 de febrero, las leyes de salud sexual y trans, las cuales permiten la interrupción del embarazo de jóvenes de 16 a 17 años en las primeras 14 semanas, así como el cambio de sexo y nombre en el Registro Civil para todos los que tengan más de 16 años; comenzaron a regir hoy en España.
Para contextualizar, la Ley trans se aprobó con 191 votos a favor, 60 en contra y 91 abstenciones, y la decisión del que desee cambiar su género tendrá que ser ratificada por el solicitante tres meses después, con un mes de plazo de parte de la Administración, con un proceso de cuatro meses máximo de duración. Así, los menos de entre 14 y 16 años necesitarán el apoyo de sus padres, con autorización judicial para los que tengan entre 12 y 14. Y los menores de 12 no podrán cambiar de sexo, pero sí si nombre en los documentos.
No obstante, la ley fue rechazado por el Partido Popular (PP) conservador, así como por la Vox derechista y por el gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Aun así, España es uno de los pocos países que autorizan la elección de género de forma sencilla.
Por el otro lado, la Ley de salud sexual recibió 185 votos a favor, 154 en contra y tres abstenciones, y esta eliminó el requerimiento del consentimiento paterno para que los menores de entre 16 y 17 años aborten. Además, suprime los tres días de flexión de la norma anterior, confirma que se pueden realizar los abortos en hospitales públicos y se enfrenta a protocolos antiabortistas.
Agregado a esto, la ley reconoce al reconocimiento de la salud menstrual como parte del derecho a la salud; brinda la distribución de métodos anticonceptivos en centros penitenciarios, de servicios sociales y en campañas de educación sexual en institutos secundarios, así como la corresponsabilidad de los hombres en el uso de los anticonceptivos.