Tras el fin de la era Stillitano, con una gran falta de reemplazante en el cargo, la dirigencia del rojo de Avellaneda, decidió colocar al frente del plantel a Pedro Monzón, quien hasta el momento estaba a cargo de la reserva.
En un 2004, totalmente revolucionado para el equipo bonaerense, Monzón tuvo que hacerse cargo de la primera división del club. Una de sus hazañas fue darle el primer partido como titular al Kun Agüero, quien ya había debutado a los 15 años gracias a Oscar Ruggeri, pero hasta el momento no había entrado al campo de juego.
Ahora nuevamente deberá salvar al equipo en un contexto que cada vez deja más disconformes a los hinchas, sobre todo tras haberse quedado con ganas de más en el empate contra Colón.