Martina Stewart, concursante de “Gran Hermano 2022”, demostró su inconformidad con la producción del programa por no poder realizar ciertas bromas al resto de los jugadores, sobre todo a Julieta Poggio, con quien mantiene un enemistad desde el día uno.
La confesión de la concursante se dio en una conversación con Tomás Holder, a quien admitió que decidió regresar a la casa de Gran Hermano para hacer bromas y “joder”, pero que la producción le prohibió hacerlo.
“Vos querías entrar a hacer bromas, capaz así era más divertido. Yo creo que la gente te va a decir 'che no hiciste nada'", le comentó Holder, a lo que Stewar le respondió: “Yo quería entrar a joder. Si hago algo me sacan".
Las intenciones que Martina tenía antes de ingresar nuevamente al concurso, tenían como objetivo principal enfrentar a Julieta Poggio y hablar de los rumores de infidelidad que crecen cada día con más fuerza, sin embargo, luego del último video que filmó donde aseguraba que iba a regalarle un pañal a Poggio, la producción podría haberle llamado la atención.