El actor y humorista Tristán, falleció el sábado al mediodía a los 86 años, como consecuencia de un grave cuadro de neumonía bilateral por el que se encontraba internado desde comienzos de marzo en el ala de terapia intensiva del Hospital Tránsito Cáceres, en la ciudad de Córdoba. "Despedimos al actor Tristán, quien desarrolló una nutrida trayectoria artística de más de seis décadas en teatro, televisión y cine. Obtuvo una gran popularidad por su trabajo en el ámbito del humor y la comedia. Nuestras condolencias a sus seres queridos", publicó el sábado por la tarde la Asociación Argentina de Actores en su cuenta de Twitter. Su hijo Mariano, ya había explicado a los medios que "tenía dificultad para respirar", por lo que los médicos que lo atendieron debieron asistirlo con un respirador artificial y colocarle una sonda para alimentarlo. "Estamos todos en familia unidos para que mi papá salga adelante. Desde el día que se lo internó a hoy está mejorando de a poco. Sigo con mi cábala de rezos, y le puse unas estampitas en el colchón para oírlo de nuevo", contó Mariano antes de que el estado de su padre ya fuera irreversible. Los problemas de salud de Tristán Antonio Díaz Ocampo quien nació en octubre de 1936 en la localidad bonaerense de Pergamino, comenzaron en diciembre de 2019, cuando sufrió una fractura de cadera por una caída mientras se encontraba en el local de unos amigos en el barrio porteño de Recoleta. El comediante fue intervenido quirúrgicamente en el Sanatorio de la Providencia, y si bien desde ese momento no pudo recuperar la movilidad, Federico, otro de sus hijos, lo calificaba como "Highlander": "Está de buen humor, quiere levantarse y hacer de todo, ¡pero no puede! No toma dimensión de que si se mueve, se parte en dos pedazos", había explicado en aquel entonces. Por eso es que el humorista se radicó poco tiempo después en Córdoba, donde fue alojado en un centro de rehabilitación y recibía las visitas tanto de Mariano y Federico como de sus hermanos Victoria y Hernán Rado.
Ya bastante debilitado por la cirugía y su avanzada edad, el actor volvió a complicarse cuando en noviembre de 2020 se contagió de coronavirus. Con su partida, Tristán dejó una amplia carrera y recuerdos en la historia del entretenimiento, en la que se introdujo tras trabajar desde en una panadería hasta como vendedor en bazares y mozo en distintos bares de su Pergamino natal, desde donde llegó a la capital del país para probar suerte. De a poco se fue haciendo conocido en el rubro, gracias a un semblante característico y marcado por su torpeza y su estrabismo, un combo al que supo sacarle el jugo para convertirse en un recurrente personaje secundario de gran cantidad de programas de televisión y películas de la década del 60 en adelante. Entre ellos se recuerdan sus roles en los ciclos "Telecómicos", de Aldo Cammarota, y "La revista dislocada", guionado por Délfor Dicásolo, ambos en Canal 13; así como un paso por la pantalla grande en el que compartió elencos con los más importantes capocómicos de la época y figuras como Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Susana Giménez, Juan Carlos Altavista y Juan Carlos Calabró, entre otros. El actor incluso presentó su candidatura a la intendencia de Pergamino en 2001, pero luego de perder las elecciones, siguió trabajando en el entretenimiento.