La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) oficializó la suspensión hasta el 31 de diciembre de un régimen de percepción especial que daría la exención del Impuesto al valor Agregado (IVA) y del Impuesto a las Ganancias a empresas grandes importadoras.
Así, a pesar que la medida ganaría recursos adicionales por unos $979 mil millones que ingresarían este año, se perderán en ejercicios posteriores. A su vez, se hubiese aplicado para operaciones de importación definitiva de bienes, que incluyen las del área franca desde terceros países y desde el área franca al territorio aduanero general o especial.
En un comunicado de prensa, la AFIP precisó: “La suspensión de dicho régimen implica un aumento aproximado de la recaudación tributaria en término aduaneros del 20 por ciento en IVA y de un 6 por ciento en Ganancias. En términos de ingresos, se estima una cifra cercana a los $979 mil millones”.
A su vez, el tributarista Sebastián Domínguez afirmó que la medida es “claramente recaudatoria” y “no considera la grave situación e inflacionaria por la que atraviesa el país”.
Además, la AFIP señaló que dicha percepción tendrá el carácter de “impuesto ingresado”, por lo que podrá ser “computado en la declaración jurada del periodo fiscal correspondiente”. Sumado a esto, en lo que respecta al IVA, aclaró que “hasta el 31 diciembre las percepciones efectuadas podrán ser computadas a partir del noveno periodo fiscal posterior a la fecha del despacho de importación”.
No obstante, la suspensión no se aplicará para las importaciones de Micro y Pequeñas empresas que tengan certificado “MiPyME”, así como a las importaciones para consumo realizadas por cuenta y orden del Estado Nacional, y las importaciones para consumo eximidas de impuestos nacionales por la Ley de Presupuesto para el ejercicio 2023.
“Esta medida afectará a medianas y pequeñas empresas, como así también a las más pequeñas empresas que no puedan tramitar el certificado MiPyME por algunos incumplimientos que no hayan podido subsanar”, precisó Domínguez.