El ministro, arribó al lugar en helicóptero y sin refuerzos, allí fue agredido a palazos, piedrazos y golpes de puño por los manifestantes que se concentraban en el cruce de la avenida Juna Manuel de Rosas y General Paz.
Los manifestantes comenzaron a cantar “que se vayan todos” e incluso le gritaron “mentiroso, renunciá” cuando el funcionario intentó apaciguar los animos.
“Entiendo perfectamente el problema que están pasando. No hay nadie que esté poniendo la cara. ¿Cómo no voy a entender la bronca de los colectiveros? Pero por eso estoy acá. No me voy a ir hasta que pueda hablar con ellos y encontrar una solución. Vamos a seguir trabajando, no hay soluciones mágicas. Yo no me escondo”, aseguró el funcionario.
En diálogo con la prensa, Berni afirmó que los manifestantes “tienen razón” de estar enojados y que “era esperable su reacción”. “Siempre estoy donde está el problema no me escondo y vine a hablar. Tiene razón en estar exaltados, yo estaría de la misma manera”, se mostró comprensible.
Al momento en que fue consultado si recibía apoyo de Nación para combatir la inseguridad sostuvo: “Del gobernador, todo. ¿Hace cuánto que estamos pidiendo Gendarmería en La Matanza?”.