Rusia responsabilizó hoy a Ucrania por el intento de asesinato al presidente Vladimir Putin con un ataque nocturno con dos drones que se dirigían a su residencia en el Kremlin, en Moscú, y que fueron desactivados.
El Kremlin aclaró que la Federación Rusa se reservaba el derecho de responder a lo que tituló como "atentado contra la vida del presidente" y "ataque terrorista planificado", y el expresidente ruso Dmitri Medvedev solicitó la "eliminación física de Zelenski".
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodmir Zelenski, rechazó las acusaciones, que dejaban al país europeo en el punto de mira. "No atacamos ni a Putin ni a Moscú. Nosotros peleamos en nuestro territorio. Estamos defendiendo nuestros pueblos y ciudades", aseguró el mandatario en conferencia de prensa en Helsinki, la capital de Finlandia, durante una visita al país del norte de Europa.
El consejero presidencial ucraniano Mijailo Podoliak afirmó que Rusia iba a aprovechar la acusación para "justificar ataques masivos en ciudades ucranianas, contra la población civil, contra instalaciones de infraestructura" en Ucrania en los próximos días.
Además, Estados Unidos, principal aliado de Ucrania y mayor suministro de armas, puso en duda los informes del Gobierno ruso. Por otra parte, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, aseguró: “Tomaría con mucho cuidado cualquier cosa que salga del Kremlin. Veremos cuáles son los hechos, y es realmente difícil comentar o especular sobre esto sin saber realmente cuáles son".
"Vemos estas acciones como un acto terrorista planificado y un atentado contra la vida del presidente de Rusia, realizado en la víspera del Día de la Victoria, el desfile del 9 de mayo, donde se esperan dignatarios extranjeros", expresó el comunicado ruso.