Un estudio del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), informó que la carne en Brasil fue más barata que en Argentina en abril, mientras que Uruguay y Chile resultaron ser los países más caros.
En Argentina, el índice de precios al consumidor se ubicó 80% arriba respecto al del año anterior en relación 18 cortes, según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), "una variación nominal que luce muy alta pero que en términos de la inflación local (109% para el mismo período) implica un ajuste en términos reales del 15%, es decir, un importante abaratamiento del precio del producto", destacó el informe.
Según el estudio, hay factores externos e internos que influyen en esta pérdida de valor. Por un lado, el mercado externo mostró una baja del 27% en los precios internacionales de la carne bovina respecto del año previo. Con respecto a los efectos locales, por el lado de la oferta, la sequía y la falta de suficiente alimento para los animales, ha obligado a muchos establecimientos a acelerar e incrementar descartes y envíos a faena. Mientras que en la demanda, se tiene un escenario macroeconómico complejo para el consumo, que combina caída del poder adquisitivo de segmentos sociales varios (asalariados, jubilados, cuentapropistas de baja productividad, etc.) y un muy bajo nivel de confianza respecto del rumbo económico del país.
"Bajo este escenario, que combina una mayor oferta de carne con precios internacionales más bajos y una demanda interna contenida, parece difícil que los precios de la carne puedan recuperarse, en términos reales, durante los próximos meses. Una buena noticia para el consumidor, no tan buena para el productor de hacienda y carne", detallaron.