Lionel Messi necesitó apenas un minuto y 19 segundos para convertir el primer tanto del amistoso ante Australia, en China. Se trató de un momento histórico, un récord personal que agranda aún más su colosal carrera siendo el gol más rápido de su carrera. Messi metió un golazo en el comienzo del encuentro. Todo nació de una recuperación de Enzo Fernández. El mediocampista trasladó y jugó con Leo, quien recortó como de costumbre para su izquierda. En ese instante dejó en el camino a los rivales y, a pura categoría, definió de manera fantástica para abrir el marcador. De esta forma, salvo por los primeros 60 segundos, Messi metió goles en todos los minutos a lo largo de su carrera.