“Yo apelo a su conciencia. No ha habido ni una sola noche que yo no haya dormido tranquilo. Ni una sola noche. Tengo la conciencia tranquila. Nunca he hecho daño voluntariamente a nadie. Y a ella aquella noche tampoco”, aseguró hoy el futbolista Daniel Alves en una entrevista para el magazín español El Programa de Ana Rosa en la que habló por primera vez de la denuncia por abuso sexual contra una jovend e 23 años.
En el encuentro, expresó que si bien no tiene en claro si la presunta víctima tiene la conciencia tranquila o si duerme bien por las noches, él decidió perdonarla y decidió contar su versión de lo que sucedió el pasado 30 de diciembre de 2022 en la discoteca Sutton de Barcelona.
"Quiero que conozcan la historia a partir de lo que yo viví aquella madrugada y en aquel baño. Hasta ahora se ha explicado un relato asustadizo de miedo y de terror, que nada tiene que ver con lo que pasó ni con lo que hice", aseguró.
En su testimonio ante la Justicia, Alves explicó que había pactado previamente con la joven que mantendrían relaciones sexuales en el baño. "Todo lo que pasó y no pasó allí dentro solo lo sabemos ella y yo", agregó durante la entrevista.
"Yo entré detrás de ella. Ni cerré la puerta con el pestillo. La puerta estuvo abierta en todo momento, podría haberse ido porque yo permanecí sentado prácticamente todo el rato sobre la tapa del inodoro".
Al recordar la escena, sostuvo que alguien pudo haberla aconsejado de mala manera a la víctima o tal vez, se había arrepentido de haberse metido en “un lío”.
Posteriormente, contó su salida del boliche y su llegada a su hogar. "A mí allí nadie me dijo nada. Salí del Sutton tranquilo. Llegué a mi casa. Me duché porque mi mujer ya dormía y me avergonzaba de la infidelidad. Me enjaboné con rabia. Me acosté en otra cama".
"Regresaba a México a los dos días para jugar y en algún medio de comunicación se publicó que una joven acusaba a Dani Alves de agresión sexual. Llamé por teléfono a mi abogada, Miraida Puentes. Ella consultó con los Mossos y en los juzgados y me aseguró que no había ninguna denuncia y que podía viajar y salir de España con total tranquilidad. Por eso me fui", explicó.
Por otro lado, el exdelantero aprovechó el momento para pedirle disculpas públicas a su mujer, la modelo Joana Sanz, con quien todavía continua. “A la única persona a la que tengo que pedirle perdón, es a mi mujer, Joana Sanz. La mujer con la que me casé hace ocho años, con la que sigo casado, y con la que espero seguir viviendo toda mi vida".
"Ya le pedí perdón personalmente aquí, en prisión, pero debo hacerlo públicamente, porque la historia es pública, la ofensa es pública y ella merece esas disculpas públicas", enfatizó.
En ese sentido, aseguró que son días dificiles para la modelo y que le agradece todo lo que ha hecho por él porque “no es fácil su papel”.
"La quiero y este tiempo en prisión pensé mucho en nuestro matrimonio. Tengo la certeza de que no me equivoqué al elegir a Joana como mi mujer. Aunque quizás ella sí se equivocó conmigo", afirmó.
Por último, explicó porqué contó distintas versiones diferentes en torno a los hechos antes de que se dieran a conocer las grabaciones de las cámaras de seguridad.
"Si alguien ha amado alguna vez de verdad, si ha conocido, como yo, el amor verdadero, sabrá que por conservar ese amor, uno hace cualquier cosa. Y yo mentí. Tuve miedo de perder a Joana y por eso mentí. Luché a la desesperada por salvar mi matrimonio de una infidelidad, sin importarme las consecuencias que estoy pagando", expresó y agregó que una vez que logró contarle a su esposa la infidelidad, quiso volver a declarar y contar la verdad. “Tengo claro todo esto que estoy viviendo es una pesadilla”, concluyó.