La Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) diseñará una planta de tratamiento de aguas residuales y otra de potabilización de agua de consumo en la base antártica Petrel.
Aunque también, se buscará complementar el sistema con un biodigestor para el tratamiento de residuos orgánicos y que la energía de dicha planta sea 100% renovable a través de paneles solares y aerogeneradores.
Esto se realizará a través del acuerdo firmado con el Comando Conjunto Antártico y el Grupo IFES (Innovaciones para un Futuro Energético Sustentable), empresa surgida de la incubadora de proyectos de la facultad. A su vez, asesora y participa del mismo el Instituto Nacional del Agua (INA).
Roberto Serafini, docente de la cátedra de Química Inorgánica y Analítica de FAUBA, y uno de los responsables del emprendimiento expresó: “El mayor desafío es que esta planta debe tener una serie de características muy precisas, como su robustez y la temperatura a la que debe estar, debido a las características extremas del lugar en el que va a funcionar. Si se rompe, por ejemplo, pueden pasar varios meses hasta que vuelva a estar operativa”.