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Gatillo fácil en Francia: conmoción y furia en Paris por asesinato de un joven

Por Redacción

Miércoles, 28 de junio de 2023 a las 20:17

El martes por la noche murió Nahel, un joven repartidor francés de 17 años a manos de la policía durante un control policial. El suceso ocurrió en Nanterre, al oeste de la capital. Por la madrugada, todo Paris repudió la violencia policial y se desataron manifestaciones y disturbios en el lugar de los hechos.

Los residentes protestaron frente a la sede de la policía. Algunos grupos incendiaron barricadas y basureros, destrozaron una parada de colectivos y arrojaron petardos a la policía, que respondió con gases lacrimógenos y granadas de dispersión, según videos difundidos por medios locales.

En este caso, un video publicado en redes sociales cuya veracidad fue verificada por la agencia de noticias AFP, muestra como uno de los dos agentes lo retiene a punta de pistola y le dispara a quemarropa cuando acelera. En la grabación se escucha "vas a recibir una bala en la cabeza". La fuga del joven terminó unas decenas de metros más allá, cuando el coche se estrelló contra un poste. La víctima falleció poco después tras haber recibido una bala en el tórax.

Aparentemente, el agente de 38 años que disparó ya estaba fichado por la Policía por hechos similares, a obedecer las órdenes de los agentes y por intento de homicidio voluntario contra un funcionario. Yassine Bouzrou, abogado de la familia de Nahel, reveló que buscaran que el autor del disparo sea acusado de asesinato en lugar de homicidio involuntario y que pedirán que la investigación se transfiera a una región diferente porque temen que los investigadores de Nanterre no sean imparciales, informó la cadena de noticias CNN. Además, refutó una supuesta declaración de la Policía acerca de que sus vidas corrían peligro porque el conductor había amenazado con atropellarlos.

Por parte de las autoridades, el ministro del Interior, Gérald Darmanin, dijo que esta noche se desplegarán 2.000 policías en la región del oeste suburbano de París y en otras grandes ciudades con el fin de "mantener el orden", mientras que el vocero del Gobierno, Olivier Verán, llamó "a la calma" para superar este momento de "emoción muy fuerte". En cuanto respecta al presidente, Emmanuel Macron abordó la tragedia diciendo que “nada, nada justifica la muerte de un joven”.