El último viernes, la Confederación General de Trabajo (CGT) ratificó el paro general de 12 horas y la movilización hacia el Congreso programada para el próximo miércoles, en rechazo el DNU y la ley Ómnibus, y el cotitular de la primera, Héctor Daer, señaló que es “muy preocupante” el “ataque” del presidente Javier Milei “al Estado”, mientras que la Mesa Nacional del Deporte de la CGT se suma a la medida de fuerza.
Daer expresó: “Se observa con preocupación el ataque del presidente Javier Milei al Estado, lo que provoca un ajuste brutal que recae de forma dramática en la matriz social. La CGT adoptó la decisión de cruzar los umbrales de lo estrictamente sindical para incorporar esta batalla a otros sectores”.
Durante un nuevo encuentro de la Mesa Nacional del Deporte de la CGT, de la cual participó el dirigente, en la sede obrera de Azopardo al 800, las distintas organizaciones expresaron su apoyo a la huelga, y los dirigentes afirmaron que el DNU sitúa al sector en “una situación dramática” dada la inclusión de “nuevas figuras” tales como las “sociedades anónimas deportivas”.
El exsecretario de Deportes, Fernando Galmarini, aseveró que la presencia “masiva” el próximo miércoles en el Congreso es “muy importante”, al resaltar que la CGT “siempre” tuvo al deporte como “factor primordial” de la organización social “cuando hubo peligro”, por lo que se “resistirá, se triunfará en aras de una política deportiva, cultura y artística” que el pueblo “necesita”.
Por su parte, el presidente de la Confederación Argentina de Deportes, Rodolfo Paverini, aseguró que, de aprobarse el DNU y la ley Ómnibus, los clubes de barrios, de forma “indefectible”, “quebrarán” y dejarán a “miles” de chicos “sin la contención social” que ofrecen dichas instituciones.