El Gobierno nacional decidió aplicar un aumento del 1% en el impuesto a los combustibles y posponer el resto del incremento planificado. Esta medida tiene como objetivo mantener la desaceleración de la inflación, a pesar de la pérdida de recaudación fiscal. A partir del 1 de agosto, la nafta y el gasoil aumentarán en un promedio del 3%, reflejando tanto la devaluación mensual del peso frente al dólar como la actualización del impuesto a los combustibles líquidos.
Las refinadoras YPF, Shell, Axion y Puma trasladarán estos aumentos al precio final en los surtidores. La nafta súper de YPF en Jujuy aumentará aproximadamente de $941 a $970 por litro, y el gasoil de $979 a $1.008 por litro. Este ajuste se realiza en un contexto donde los combustibles subieron más del 126% desde que asumió Javier Milei, superando la inflación acumulada.
El Ministro de Economía, Luis Caputo, enfatizó que reducir la inflación es una prioridad, aunque implique menos ingresos fiscales. Caputo difirió el incremento del impuesto a los combustibles en varias ocasiones este año, evitando un impacto significativo en la inflación. Un informe de la consultora Economía y Energía señaló que la actualización parcial del impuesto en julio significó una pérdida de recaudación estimada en USD 212 millones.
Las ventas de combustibles continúan en descenso a nivel nacional, especialmente en las zonas fronterizas y en el segmento de naftas premium. Un reporte de Politikon Chaco reveló una caída del 12% en las ventas de combustibles en comparación con junio de 2023, siendo el séptimo mes consecutivo de descensos. La nafta súper y el gasoil común mostraron disminuciones significativas en sus ventas interanuales.