El fuego ya consumió cerca de 15 hectáreas de vegetación nativa, afectando gravemente el hábitat de aves en peligro de extinción. De no lograr controlarlo, el incendio podría expandirse hacia otras áreas, lo que multiplicaría aún más el daño ambiental.
En las próximas horas se espera la intervención de medios aéreos que permitirán trasladar brigadistas a sectores de difícil acceso, reforzando así la estrategia de control del fuego y evitando que avance hacia zonas pobladas