La Gendarmería Nacional detuvo a siete integrantes de un clan familiar dedicado al narcotráfico y secuestró más de 61 kilos de cocaína durante una serie de allanamientos realizados en las provincias de Jujuy y Salta, en el marco de una investigación coordinada por el Ministerio de Seguridad Nacional.
El procedimiento se concretó luego de seis meses de tareas investigativas, durante las cuales efectivos de las Unidades de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Salta”, junto con personal de investigaciones de “Jujuy” y “La Quiaca”, detectaron un vehículo que presuntamente transportaba estupefacientes.
Ante esa situación, se solicitó la intervención de la Sección Tres Cruces del Escuadrón 21 “La Quiaca”, que realizaba controles sobre la Ruta Nacional Nº 9.
La droga estaba oculta en el vehículo
Al detener e inspeccionar el rodado, un perro antinarcóticos de la fuerza marcó sectores específicos del vehículo. Los efectivos hallaron 58 paquetes con una sustancia blanca ocultos en el torpedo y los zócalos.
Tras realizar la prueba de campo Narcotest, se confirmó que se trataba de cocaína, con un peso total de 61 kilos 514 gramos.
A partir de este hallazgo, el Juzgado Federal de Jujuy ordenó la realización de 12 allanamientos simultáneos en distintos puntos de la región: San Salvador de Jujuy, La Quiaca y la localidad salteña de General Güemes, incluyendo una unidad penitenciaria federal donde se encontraba detenido uno de los integrantes de la organización.
Siete detenidos y numerosos elementos secuestrados
Los operativos culminaron con la detención de siete personas pertenecientes al grupo familiar investigado, entre ellas un interno que, según la investigación, lideraba las operaciones desde el establecimiento carcelario.
Además de la cocaína, los efectivos secuestraron 12 automóviles, una pistola, dos chalecos antibalas, 47 municiones calibre 9 milímetros, seis municiones calibre 7,62 mm y tres cartuchos calibre 36.
También fueron incautados 40 teléfonos celulares de alta gama, cuatro notebooks, nueve pendrives y una suma de dinero compuesta por 1.618.650 pesos argentinos y 26.000 dólares estadounidenses.
La investigación continúa bajo intervención de la Justicia Federal para determinar el alcance de la organización y las responsabilidades de cada uno de los integrantes.